Ayuntamiento de Navaluenga
Patrimonio
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HISTORIA:
Las investigaciones históricas revelan que las tierras de Navaluenga han estado habitadas desde la época prerromana, principalmente por grupos seminómadas ganaderos, que se adaptaron al medio en que vivían, en las recónditas y escabrosas riberas del Alberche y la Gaznata.
La vida urbana surgió en tiempos de los visigodos, como demuestra la necrópolis del Cerillo de San Marcos, entre los siglos VI y VII. Este poblado se transformará en una pequeña población mozárabe, que perduraría hasta el siglo XI, cuando toda la zona es conquistada y repoblada por el conde D. Raimundo de Borgoña, yerno de Alfonso VI.
Según la “Crónica de la población de Ávila”, el valle es tomado de nuevo por el caudillo árabe Alhamar en una de sus incursiones, aunque pronto es reconquistada por las tropas abulenses, al mando de Sancho de Estrada, el 22 de julio de 1090.
Navaluenga es citada por vez primera en un documento fechado en Toledo, el 7 de febrero de 1171, que habla de Navam-Longam. Y más tarde, en 1250, al ser consignadas las rentas a la Iglesia y el Obispado de Ávila, ordenadas por el Cardenal Gil Torres. Otra referencia es la que aparece en 1334, en el famoso “Libro de Montería”, del rey Alfonso XI, ya que el monarca pasa cinco días en Navaluenga y describe sus impresiones sobre los frondosos bosques de estos parajes. “Las Cabreras de Nava luenga es un buen monte de osos, en invierno y en verano...” llega a escribir.
El 1 de julio de 1275, el rey Alfonso X “El Sabio”, con la concesión del “privilegio de heredamiento” da origen a la erección del Concejo del Burgo. Navaluenga junto a otros ocho pueblos de la comarca formarán este Concejo, una de las primeras instituciones bajomedievales de la provincia. Navaluenga pertenecerá a este Concejo hasta la desamortización de Mendizabal. Y aparece como núcleo urbano con Ayuntamiento propio desde 1837.

PATRIMONIO MONUMENTAL:
- IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LOS VILLARES
La primitiva ermita es construida en los siglos XIII al XIV, con sucesivas y posteriores ampliaciones. Es erigida en parroquia en 1466. Posee cuatro arcos carpaneles del siglo XV, sostenidos por seis columnas de piedra decoradas con interesantes capiteles en motivos vegetales y una pila bautismal románica de principios del siglo XIII, finamente labrada.
No se conoce el origen de la mariana devoción a la Virgen de los Villares pero como demuestran algunos documentos conservados en el Archivo Municipal de Burgohondo es antigua en el tiempo .. “ don Melchor Pérez de Arteaga, abad mayor de esta Abadía del Burgo hondo (...), en veynte y dos días del mes de febrero de mill y quinientos y nobenta años .. ( ordenó ), que se ocuparen las rrentas dellas especialmente en una capellanía que doctaron don Juan Villarejo y su muger en una iglesia de las dichas subsidiarias, de Santa María de los Villares ,del dicho lugar de Navaluenga. ( Libro Alberche Mágico de J.A. Calvo Gómez)
Frente a la nueva sacristía, en el lienzo del muro que soporta el pilar situado en la epístola del templo, encontramos embutida una gran inscripción datada en 1550 que está siendo investigada y que nos podría remitir hasta la primera ampliación del templo que situábamos entre los siglos XV-XVI, “Juan Villarejo dejó una capellanía en esta igl(es)i(a) para q(u)e (e)n este altar se digan dos misas cada semana, la una los lunes, de requien por las ánimas de (é)l y de su muger y de sus defuntos, y la otra el sábado de N(ues)tra S(eñor)a, por la misma intención.Son patrones de (e)lla los alcaldes y rector y regidores de (e)ste lugar (de) Navaluenga. Y el capellán (h)a de ser hijo de V(illarejo), si lo oviere. Y para esto dejaron sus vienes. Año 1550” (J. A. Clavo Gómez)
Su singular belleza la hace única en la zona. Vista en horas de culto.


- PUENTE ROMANICO:
Data del siglo XVI, fue construido con las aportaciones realizadas por los pueblos que formaron parte del Concejo de Burgohondo, para facilitar el paso de ganado entre las dos orillas del río Alberche en su camino hacia la Sierra. Está edificado con sillares de granito, unidos con argamasa, dándole un carácter muy señorial sus dos enormes tajamares. Imita formas románicas.
Su estilo arquitectónico, de trazas renacentistas, rememora la vieja escuela romana. El puente se distribuye sobre cinco gruesos apoyos que abren entre sí cuatro arcos de medio punto de diferentes tamaños, siendo el tercer arco el de mayor elevación con claras resonancias medievales.
Según los archivos del Concejo, el 19 de febrero de 1542, Alonso Herrandes, vecino y regidor de Navaluenga informa al Concejo sobre la necesidad de hacer, en dicho lugar, un puente sobre el río. A la vez, pide que se le conceda un terreno propiedad del Concejo para arrendarlo y obtener los fondos necesarios para construirlo.
El Concejo del Burgo acuerda entregarles a los vecinos de Navaluenga la licencia para abrir el paso solicitado, además de las rentas de una tierra, que se detalla, para recaudar los fondos necesarios para poderlo levantar. De esta tierra, el Concejo señala “por sus justos límites” los que van “desde el arroyo de Val de Bruna a dar en el río y a dar al huerto de Antón de Lloreynte y a la herren del dicho Alonso Herrandes y el Camino de los Molinos hasta dar en el molino de Nicolás de cara al río
- CRUZ DEL CERILLO DE SAN MARCOS:
La importancia de la cruz radica en ser la única inscripción procedente del Cerillo de San Marcos, en escritura de estilo gótico, posiblemente del siglo XVII. El sillar original de la primitiva es la base, en el que se nombra a Daniel González Bermejo, que manda construir esta cruz.
- NECROPOLIS MEDIEVAL:
El yacimiento arqueológico altomedieval de Fuenteávila data de los siglos IX al XII. Configuran su necrópolis al menos 15 sepulcros, excavados en los lanchares graníticos, que se distribuyen por 7 conjuntos de enterramiento muy próximos entre sí. Este tipo de yacimiento es frecuente en las zonas serranas de la provincia de Ávila, correspondiéndose con áreas sepulcrales cristinas que pertenecían a pequeñas comunidades de aldea, dispersas por las sierras, cuya base económica fue la ganadería, y que se mantuvieron al margen de los focos de influencia, por lo que conservan numerosos arcaísmos.


POTRO DE HERRAR:
Construcción tradicional de las zonas ganaderas donde se herraban las vacas. Esta formado por cuatro sillares de piedra, de una sola pieza, unidos por vigas de madera en los laterales y por un yugo en el frontal. Del suelo arrancan los tres apoyos para herrar. En estos potros se ponían herraduras de forja a las vacas y bueyes de tiro y destinados a las labores agrícolas.
ERMITA DE LA MERCED:
Situada en el paraje denominado “Las Erillas” , próxima al Camino Viejo de Burgohondo. Posiblemente fue construida en el siglo XVII, si bien no aparece citada hasta 1863 como ermita de la Merced. Esta edificada en mampostería reforzando sus vanos y aristas con sillares de granito. Embutidas en los muros de la ermita aparecen dos bases de cruces.
Desde su interior las mujeres entonan “La Despedida” durante la Procesión de los Romances el Jueves Santo.
ERMITA DE SAN ISIDRO:
Esta levantada junto al puente románico de Navaluenga, fue reconstruida por los agricultores de la localidad entorno a 1940, sobre los restos de la antigua ermita de la Purísima Concepción.
PATRIMONIO NATURAL:
Por su privilegiada posición, junto al río y en la misma falda del Macizo de Gredos, Navaluenga es un destino obligado para los amantes de la naturaleza, el paisaje, el senderismo, la montaña... El Alberche baña estas riberas, flanqueadas de alisos, sauces, mimbreras, con rincones y parajes de extremada belleza donde el agua es protagonista, con arroyos, chorreras, cascadas, rápidos...
En el valle, los viñedos, higueras, olivares, frutales crecen entre cantuesos, brezos, encinas y enebros. Y dan paso a la vegetación típicamente montana, con la presencia de robles y castaños. Más arriba, en las profundas gargantas y quebradas de la Sierra, se pueden encontrar ejemplares de acebo, arce de montpellier, madroño, tejo, abedul, pino laricio, pino silvestre, algunos de ellos centenarios. Un ecosistema exhuberante y lleno de vida, en el que habitan las aves dueñas del cielo, como el buitre leonado y el buitre negro, el águila real y otras rapaces de distintas especies. Y por supuesto mamíferos como el jabalí, el gato montés, la jineta... Además, 1.400 hectáreas de la Reserva Natural de Iruelas forman parte del municipio.
OCIO:
Navaluenga cuenta con una amplia y variada oferta de alojamientos, con numerosas casas rurales, un albergue, restaurantes. Y sobre todo, con infinitas posibilidades para la práctica de actividades relacionadas con el tiempo libre y el ocio. Una intrincada y bien señalizada ruta de senderos facilita el senderismo por la montaña, donde el caminante podrá descubrir parajes sorprendentes. Otras opciones son realizar mountain bike, cicloturismo, escalada, pesca, tenis, piragüismo, paintball, tiro con arco, paseos a caballo, vela, windsurf, quads. Hacer rutas arqueológicas, o jugar al golf en las magníficas instalaciones municipales próximas a la localidad, con unas vistas increíbles de Gredos.
Fdo.: Juan Carlos Grande Gil
Concejal de Cultura